miércoles, 21 de noviembre de 2012

Rimachi y Sotomayor sobre literatura fantástica

Los editores Gabriel Rimachi y Carlos Sotomayor discurren sobre la literatura fantástica, en un programa radial transmitido por Radio Filarmonía. La sesión se dio en el marco de la presentación del libro "Antología de la literatura fantástica - Vol. II", lanzado por la editorial Casatomada. El audio ha sido recortado en algunos puntos, por ser muy extenso.

martes, 23 de octubre de 2012

Feria del Libro "Ricardo Palma" en Miraflores

El día de hoy fue inaugurada la Feria del Libro "Ricardo Palma" en la zona del Parque Kennedy, en Miraflores.


Feria del Libro "Ricardo Palma" - 2012 por pequenobaul

viernes, 24 de agosto de 2012

¿Y ahora... qué estrofa canto?

No hace mucho se oficializó la imposición de cantar la sexta estrofa del Himno Nacional en los actos oficiales, en lugar de la que todos conocemos. Ya desde los tiempos del velasquismo se había satanizado la primera, por parecer humillante: Que el peruano oprimido. Que la cadena arrastró. Que la cruel servidumbre. Que en silencio gimió. Así que fue descalificada. Para remate, no la escribió José de la Torre Ugarte, pues es parte de una canción llamada "Primera Canción Patriota", que se estaba cantando desde hacía mucho tiempo atrás y fue incorporada al Himno por una ley de 1913. Pero, seamos francos, habría un problema si esta decisión se generalizara. Me refiero a que obligar a la población en general a cantar "Renovemos el gran juramento / que rendimos al dios de Jacob" es poco menos que inconstitucional. Así que veamos si hay otra alternativa.
La primera estrofa original, según los expertos, empieza con "Ya el estruendo de broncas cadenas / que escuchamos tres siglos de horror / de los libres al grito sagrado / que oyó atónito el mundo, cesó".." y aquí hay que anotar algo. El himno se eligió por concurso, convocado por San Martín. En este sentido, el autor no pudo ser más patero, perdón, más aprovechador, pues continúa: "Por doquier San Martín, inflamado / ¡Libertad! ¡Libertad! pronunció". Pero ese no es mi problema. Mi problema es que no encuentro sentido gramatical a las palabras "de los libres" en la parte mencionada arriba. Le he dado vueltas y vueltas y no encuentro el sentido. Sale sobrando. "¿De los libres al grito sagrado?" Tal vez este problema lo tuvieron los que buscaban una estrofa de reemplazo y pasaron a la siguiente.
La segunda original friega un poco a España ("y quebrar ese cetro que España / reclinaba orgullosa en los dos..."), pero hay que entender que este himno fue escrito poco después de la declaración de Independencia. ¿Qué esperaban? ¿Que a los españoles los despidieran como las hawaiianas a los turistas, poniéndoles un collar de flores en el cuello y bailando el hula? Por favor. La verdadera objeción que se le puede hacer es ser anacrónica: habla en tiempo presente de hechos que terminaron con las batallas de Junín y Ayacucho.
La tercera original es abiertamente centralista: "Lima cumple ese voto solemne / y severa, su enojo mostró". Eso ya basta para dejarla de lado, a pesar de que en la última línea se diga que el Inca es el Señor de los liberados. De no ser por la primera línea, esta le hubiera encantado a Velasco para reemplazar a la estrofa apócrifa.
La cuarta original es la peor de todas. Reúne los defectos de la apócrifa ("Compatriotas, no más verla esclava / si humillada tres siglos gimió" ) con un llamado a la venganza contra España ("Nuestros brazos, hasta hoy desarmados / estén siempre cebando el cañón / que algún día las playas de Iberia / sentirán de su estruendo el horror"). La gente pensó: hay que ser diplomático.
La original quinta, que ni siquiera se menciona en la mayoría de textos, y que empieza con "Excitemos los celos de España..." fue retirada por la misma ley de 1913, así que ni la tomaron en cuenta. Y aquí, creo que se rindieron quienes eligieron el reemplazo legal. Se quedaron con la original última, porque ya no había más alternativa. Así que ahora, dijeron, "hay que cantar la sexta". Y para terminar de complicar las cosas, en 2005, el Tribunal Constitucional declaró que el himno es todo, en su conjunto, restituyendo la estrofa retirada en 1913, e incluyendo también la estrofa apócrifa, pero añadiéndola al final del texto. Es decir, que ahora tenemos una séptima, por obra y gracia del Poder Legislativo. Pobre José de la Torre Ugarte, en serio.
En cuanto a la demanda de 2005 ante el Tribunal Constitucional (Exp. 0044-2004-AI/TC), fue un chiste por ambas partes. La parte demandante alegó que " es ofensiva a nuestro pueblo en general y a la sagrada memoria de los próceres..." y por tanto vulnera el artículo 1º de la Constitución referido a la dignidad de la persona como fin supremo del Estado. Bueno, si es por eso, entonces habría que suprimir también toda la estrofa cuarta original, eliminar los dos primeros versos de la original primera y el quinto verso de la ídem tercera. No jodan, pues. Por su parte, la parte demandada, el Congreso, no fue más certera, al argumentar: "Es la Ley quien declara que las estrofas del Himno Nacional son unas u otras, independientemente de su autoría". No es así, tampoco: con ese razonamiento, la Ley puede declarar que La Flor de la Canela la escribió Perico de los Palotes y no Chabuca Granda. Si vamos a dar un ejemplo sobre el respeto a los derechos de autor, empecemos por el Congreso. José de la Torre Ugarte es el único autor de la letra, la escribió como él quiso, y punto.
¿Saben? Yo voy a seguir cantando la añadida en 1913. Se dice que el 90% de la población es católica, así que no debería haber problemas con la última estrofa. Sí, pero yo respondo: también es cierto que el 90% de esos católicos no conocen la sexta... ¿Estamos?

jueves, 9 de agosto de 2012

La prueba que faltaba

Son muchas cosas las que se le ha dicho a Paulo Coelho desde los albores de su carrera literaria. Pero soy de los que piensan que, para criticar a un escritor, no por su obra, sino por otras cosas, hay que conocerlo mejor; de otro modo, todo se reduce a ataques ad-hominem que nada le favorecen al que los hace; al contrario, enaltecen al atacado. Es cierto que siempre he pensado que su obra es un vómito empresarial, pero nunca me he atrevido a decir que el tipo es esto o lo otro, porque eso hubiera sonado a bajeza, ya que durante todo este tiempo Paulo Coelho se comportó decentemente en público y no ofendió a nadie directamente, aunque algunos lo tildaran de estafador literario.
Para emplear algún calificativo, necesitaba alguna prueba, algo que me confirme que el señor Coelho es un tipo realmente indigno de ser llamado escritor. Y la prueba la acaba de dar el propio Coelho, declarando sobre el Ulysses de Joyce:
"Uno de los libros que han causado gran daño es el Ulysses de Joyce, que es puro estilo. No hay nada (que leer) ahí. Si le quitamos eso (el estilo), 'Ulysses' es una ridiculez."
Y ahí está, pues, la evidencia que sella el caso. Alexander Nazaryan, del New York Daily News, lo acaba de calificar de idiota, pero no emplearé un término de ese calibre. Diré, simplemente, que el señor Paulo Coelho es algo así como un gurú de los lectores incultos: un farsante mediático; un simple fantoche, vendedor de moralina, que aprovecha la poca autoestima literaria que tiene una gran parte de la masa compradora, para llenarse él los bolsillos alevosamente. Yo me pregunto, qué cara estarán poniendo aquellos que le concedieron a Coelho, el año 2002, un asiento en la Academia Brasileña de la Lengua. Cara de "yo no fui", tal vez.
Ahí los dejo con un audio de Oswaldo Reynoso, grabado hace algunos años en el Británico, en el cual se despacha a sus anchas... con Paulo Coelho.


jueves, 2 de agosto de 2012

Prepotencia en la Feria del Libro FIL LIMA 2012

Ya estaban por dar los resultados del concurso de fotografía en la Feria del Libro, cuando a un vigilante le dio la gana de jalar a un costado a un par de chiquillos de aspecto humilde, que llevaban bolsas de Crisol en las manos, para ver si se estaban llevando algo de más. Obviamente, en el entrenamiento gorilesco de estos tipos, el hecho de ver a chiquillos así, llevando bolsas con libros debe ser considerado algo sospechoso. Es decir, deben ser "valientes" con los chibolos, salvo que sean "blanquitos", eso sí, de ellos no se puede sospechar jamás, no vaya a ser que venga el papá y mande a todo el personal de vigilancia, de una patada, a cosechar tunas por ahí.
El vigilante se tomó nada menos que 7 minutos en registrarle hasta las orejas al pobre muchacho, delante de todo el mundo (imagínense la experiencia que tiene ahora este chico sobre las ferias de libros en nuestro país). Pero apuesto a que si un par de patitas con Rayban Aviador, bronceados en Eisha, pasaban delante de él con un Larousse cada uno bajo la casaca, se hacía a un costadito con mucho respeto, y hasta les deseaba Felices Fiestas. Típico, típico.

martes, 31 de julio de 2012

Darwin Bedoya en la FIL LIMA 2012

El escritor Darwin Bedoya leyendo fragmentos del poemario "El libro de las Sombras", galardonado con el Premio Copé de Oro - Poesía en el año 2010. La presentación pertenece a la 17ava Feria Internacional del Libro de Lima.


sábado, 14 de julio de 2012

En el Día Nacional de Francia... nuevamente

Del mismo modo que el año anterior, en este 14 de julio posteo un fragmento de unos programas radiales que la ORTF (Office de Radiodiffusion Télévision Française) hizo para Latinoamérica, grabados en unos discos que aquí, en el Perú, son muy difíciles de conseguir. En esta ocasión, un fragmento del programa "Discorama", con la locución de Alex Marco, del año 1971 (programa 47/71). Que lo disfruten.


martes, 26 de junio de 2012

Otra vez la RAE

Yo no sé qué pasa en esta sacrosanta institución con lema de limpiador de vajilla. A lo deshecho en su última edición, se vienen ahora algunos cambios y añadiduras que poco tienen de útil, a saber:
Añadir el término "camp" (y pone como ejemplo "peinado camp", lo cual francamente no sé que rayos significa). Por lo visto, la Academia no tiene reparos en abjurar de sus propias recomendaciones, una de las cuales dice que es preferible castellanizar siempre que sea posible.
Agregar términos relacionados con partidos políticos: "cenetista" se define como "Perteneciente o relativo al sindicato español CNT" y asimismo figuran otros gentilicios ("ugetista", etc.) claramente sesgados a favor de España únicamente.
Añadir el término "culamen". Esto le va a encantar a Marco Aurelio Denegri, quien tanto habla de tetamenta, tetamen y demás cosas afines. Ahora tendrá a su disposición otra forma de llamarle al culo o a las nalgas, como indica la RAE. ¿Servirá eso para deshacerse del galicismo "derriere"?
Agregar el término "dontancredismo". ¿Qué es eso? Dice que viene de Don Tancredo, un personaje del toreo cómico, y denota "actitud imperturbable". No jodan, pues, viejtos. Esto sí me parece, francamente, una idiotez.
Asimismo, proponen mantener la k en "sudoku" y "okupa" (cuando se refiere al movimiento ídem), añadir el término localista "isidril" para hablar de las fiestas patronales de San Isidro, recomendar el término "extradir" en lugar de "extraditar" ("El mafioso detenido ayer ha sido extradido inmediatamente a su país"), trabarnos la lengua con "euscaldunización" (o "eskauldunización") y complicarnos la vida con "intensional" con s, cuando se refiera a "intensión" (intensidad).
Pero, qué vamos a hacer, al fin y al cabo, se dirá que son palabras que casi nunca vamos a utilizar, como si eso fuera una excusa ("si no te gusta, cambia de canal"). Y en cuanto a los miembros de la Academia... bueno, en algo se tienen que okupar, perdón, ocupar.

jueves, 21 de junio de 2012

Mozos de estoque

En días recientes, Mario Vargas Llosa invocó, en forma solapada, a la "poderosísima Real Sociedad Protectora de Animales del Reino Unido" para que se encarguen de deshacer la obra del británico Damien Hirst, puesto en ella se han sacrificado mariposas y (léanlo bien) moscas para su exhibición titulada Enlightment, aparte de haber colocado una cabeza de vaca para otra exposición llamada Mil Años 1990. Lo que deja dudas sobre el valor de su artículo es si las palabras de un rabioso pro taurino deberían ser escuchadas cuando se trata de hablar de los derechos de los animales.
Como se sabe, en marzo de este año un grupo de representantes de cepa burguesa light en vías de extinción, firmó un execrable manifiesto pro taurino propuesto por nuestro Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, con una muestra tal de sumisión que haría palidecer la firma del acta de sujeción que los generales del ejército hicieron ante Montesinos. Y digo execrable por lo que significa, aunque debería añadir estúpido, por los seudo argumentos de los que se vale para justificar la existencia de un espectáculo morboso al que, religiosamente, acuden las mismas caras a verse unas a otras y conversar de las mismas cosas que se gastan en el Delicass o en la exhibición de pintura y escultura indigeribles de la primita tal, heredera del apellido cual.
Debo aclarar, como ya lo expresé en un post anterior, que estoy en contra de las corridas por distintas a las de los anititaurinos modernos, cosas ya explicadas allí. Lo que quiero señalar aquí son cosas referidas al manifiesto, cuya única característica positiva es que su relevancia y fuente de discusión en medios nacionales e internacionales duró... 48 horas. Dice Vargas Llosa:
"Los espectáculos taurinos son una tradición profundamente arraigada en el Perú criollo, mestizo y andino", y por supuesto, se prende de las fiestas patronales para clavarles la espalda a los detractores. Mire, señor. Una "tradición" no es algo que usted y su grupo de narices respingadas pretendan definir acomodándose a su particular mundito de terciopelo, que es el único que conocen muchos de los firmantes. Mire usted, dónde está ubicada la Plaza de Acho y miren, señores firmantes, dónde viven ustedes (la gran mayoría, por supuesto). Díganme ahora con qué cara se atreve a decir que el espectáculo está "profundamente arraigado" en el Perú mestizo, cuando a toda esa gran masa del Rímac, San Juan de Lurigancho, San Martín de Porres, y el Cercado le llega altamente al péndulo el inicio de la feria de Octubre. Son solamente ustedes, señores firmantes, a los que se les hace agua la boca ante la proximidad del primer banderillazo.
Otra cosa verdaderamente lamentable es que los señores firmantes parecen no tener la más miserable idea sobre la historia de las corridas de toros en el Perú. El propio Vargas Llosa lo demuestra, al decir: "Las corridas de toros son un espectáculo de masas que no generan manifestaciones violentas, ni actos vandálicos, agresivos o de fuerza dentro o fuera de las plazas de toros". En cuanto eso, debería agradecer a los ingleses la invención del fútbol, puesto que ello se llevó toda la carroña a sus molinos. Pero si Vargas Llosa defiende su posición apelando a supuestas "tradiciones", debería empezar por investigar primero lo que nos quiere endilgar. Leamos entonces al cronista Manuel Atanasio Fuentes, en su "Estadística General de Lima", publicada en 1858.

"La necesidad de ir á toros era tan fuerte en los habitantes de la capital, que una persona se hubiera creido desgraciada si á costa de un sacrificio ó de un crimen no pudiera procurarse el placer de ver morir á un toro á manos de un hombre o á un hombre en las astas de un toro. (...) La muger de vida alegre mandaba á un usurero uno de sus vestidos ó su cama; y el populacho, ménos escrupuloso, pero no ménos apasionado al espectáculo, se entregaba al hurto y al robo, con desenfreno, en los días próximos a una corrida. Antes, como ahora, en el interior del edificio se vendian comestibles y licores, y esto ocasionaba regularmente el mayor gasto. La plebe no goza sin aguardiente; se embriagaba siempre o casi siempre, y de allí las riñas, las heridas y las muertes. "

Esto no lo dice un grupo de antitaurinos, de esos que se tiran al suelo semidesnudos con una banderilla amarrada al cuello, como ocurrió una vez en Zaragoza el 2008. Esto lo escribió un renombrado cronista a mediados del siglo XIX. Ahí está, pues, la "tradición" que quiere el señor Vargas Llosa hacer prevalecer sobre la mente de los que no comulgan con la insanía de su círculo.
Finalmente, el Premio Nobel considera a "la cultura taurina": "poseedora de un hondo contenido simbólico y artístico, que es formativa y que busca la sensibilidad profunda del espectador". Lo único que le pediría a este señor, o a cualquiera de los firmantes, es que alguno de ellos describa con propiedad, por ejemplo, el contenido artístico de la cornada en el ojo que le destrozó los sesos al torero Manuel Granero y Valls en 1922, y pongo este único ejemplo porque ya me extendí sobre eso en el post mencionado arriba.
Lo único que añadiré aquí es que me resulta francamente nauseabundo que el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Diego García Sayán, haya firmado un manifiesto que apaña un espectáculo a todas luces inhumano. Pero, qué se puede esperar de un grupo que actúa como el colectivo de los Borg en la serie de Star Trek. Porque, sean escritores, juristas, cineastas, artistas plásticos, periodistas o lo que sea, en el fondo son todos igualitos: "Resistance is futile".

domingo, 3 de junio de 2012

¿Y qué esperaban?

Pobrecitos los que apostaron su plata por Perú en el Ganagol, y pobrecitos también los gandules que pagaron hasta 400 dólares por una reventa, para asistir al espectáculo brindado por medio equipo de fútbol con el cual ni el Pep Guardiola hubiera podido sacar siquiera un empate. Pero qué iban a hacer estos sufridos hinchas, estos alienados que al llegar las eliminatorias pierden el 75% de dignidad por los poros, sino ponerse la blanquirroja con los nombres de jugadores con piernas de marshmellow que ni siquiera iban a estar presentes, qué podían hacer si durante toda la semana anterior, gente como el inefable narrador y comentarista Daniel Peredo, con su sonrisa de botox y su incondicional apoyo a su puesto de trabajo, habló de las "grandezas" del fútbol peruano como si fueran las hazañas de Marco Polo, con sus dientes de azafata jubilada y su plana de segundones que fueron los primeros en salir a lamentarse, cuando horas antes habían dado entender que llegarían a arrancarse la vesícula si no ganábamos.
Ojalá hubiera alguna manera de hacerle entender a toda esa masa de hinchas afiebrados y enceguecidos que, para jugar un torneo de la naturaleza de estas eliminatorias sudamericanas, con justa razón calificado como el más competitivo del planeta, se necesita contar con una plana de gente bien preparada físicamente, con un trabajo que les asegure llegar en óptimas condiciones a disputar un encuentro. Por eso resulta risible que, luego del encuentro, uno de esos microfoneros de razonamiento parapléjico que hacen de reporteros deportivos, afirmó que el resultado era mucho premio para lo que había hecho Colombia. Es decir, que para este hámster del periodismo, en lugar de premiar a un equipo cuyo comando técnico hizo un trabajo previo responsable, procurando cuidar a sus jugadores, lo justo hubiera sido premiar a un equipo cuyo comando técnico se vio obligado a recurrir a suplentes en su mayoría carentes de técnica, físico, precisión y recursos, que tuvieron que estar ahí porque los titulares estaban golpeados, adoloridos, shockeados, rasguñados por un gato, demasiado bronceados, o más preocupados por sus caballos o su peinado que jugarse todo por su país.
Por otro lado, nunca deberían dejar que una empresa de televisión auspicie estos eventos, porque luego resulta una payasada sin gracia, que tras el desastre sigan pasando la propaganda de Movistar Hd afirmando que la selección nos iba a hacer gritar pero de alegría o el comercialito de Markarián, ideado por algún afectado por el espectro de alcoholismo fetal (como buena propaganda de cerveza Cristal), convocando al verdulero, al panadero, a la costurera o al repartidor de agua en los cerros para que se pongan la blanquirroja. Y peor aún, si se trata de una empresa como Movistar que mantiene en su lista de canales al canal 37, que desde el 16 de noviembre pasado no hizo sino pasar una tanda de dos minutos y medio sobre el fútbol peruano, día y noche, las 24 horas del día, como si con ello quisieran establecer un récord, aunque sirve como referente para medir el grado de estupidez que rige a los actuales administradores de la teledifusión peruana.
Si Markarián quisiera hacer lo correcto, tendría que irse por las buenas luego del partido con Uruguay (su patria natal), para dejar que algún profesional del fracaso (en el ciclo anterior tuvimos al Chemo del Solar, quien con la U ha mostrado esta temporada que sus atributos como rey de la baja siguen vigentes) tome la posta y luche con Bolivia por no ocupar el último lugar de la tabla, que es a lo único que se puede aspirar. Pero eso ya es asunto suyo. El asunto nuestro debería ser: tratar de ocupar la mente en otras cosas, tratar de no caer en el comportamiento esquizoide de los que siempre terminan jugando a las matemáticas faltando seis fechas, y sobre todo, tratar de no sentirse tentados a comprar una popular cuando llegue el partido con Venezuela en Lima y guardar esa platita para algo más productivo.
Pero, qué mas da, algunas personas nunca entienden.

jueves, 10 de mayo de 2012

"Bitácoras" (3)

Ya pasaron dos años... y tan rápido. Como en los anteriores meses de mayo, aquí los dejo con otro sketch de las llamadas "Bitácoras" que escribí hace algún tiempo. Es el número cuatro; el número 3 se quedará, por ahora, en el escritorio.
Relato reconstruido en base a textos impresos, cosidos con hilo, hallados en una playa cerca a la actual Wenzhou, durante el verano de 1871, escritos al parecer entre 1421 y 1424. El autor ha sido identificado como Hsian-Yuan, hombre de confianza del navegante Zheng He (c. 1371- 1433).

“En el año quinto del emperador Yong Le, mi señor Zheng He reunió 27,000 hombres y, a bordo de 48 naves de 2,000 liao y otras 14 de 1,500 liao para abasto, más numerosas pequeñas naves de compañía, zarpó por segunda vez, desde Nanjing, rumbo a las islas del sur. Luego de su misión, mi señor Zheng He debía desembarcar en las costas del reino de Pa-outchow (1), que estaba bajo el mandato del rebelde rey Alagonakkara, para recoger provisiones para el viaje de regreso. Pero el rey se negó a recibirnos, desconociendo la autoridad del emperador Yong Le, más aún, nos atacó con su flota. Esto enfureció a mi señor Zheng He, quien me comisionó para enviarle un mensaje al rey Alagonakkara.
Mi señor Zheng He me embarcó en una nave de compañía, junto con dos de sus magos, para convencer al rey de aquellas islas del sur de que los poderes divinos del emperador llegaban hasta los confines más remotos del mundo, por lo cual debía someterse a su mandato. Tuvimos que hacer el largo camino de agua desde la nave del tesoro hasta la costa, pasando delante de los barcos enemigos, cuyos tripulantes no cesaban de lanzarnos amenazas y burlas, tirándonos la basura que aún no habían desechado, todo lo cual supimos soportar con estoicismo por lealtad a nuestro gran señor navegante. No fue mejor la situación en la costa, porque nos hicieron atravesar una barrera de perros ladradores y niños armados con guijarros, hasta que llegamos a los confines de palacio, donde no había lugar para semejantes manifestaciones, por el miedo que los habitantes de las islas del sur sentían por su cruel rey Alagonakkara.
Fuimos recibidos por el rey en un salón tapizado con sedas rojas. Los muebles eran de manufactura exquisita, enjoyados en sus respaldares, a tal punto que el trono se veía casi humilde en comparación con su magnificencia. El rey se hallaba allí, comiendo frutas de las lejanas tierras del trópico; llegamos a él y nos inclinamos en señal de respeto. Entonces, los magos que me acompañaban se colocaron delante del rey haciendo juegos de manos, luego de los cuales hicieron aparecer ante su vista un enorme ídolo negro en posición de fertilidad. Los que allí se encontraban mostraron expresiones de asombro. A continuación tomé la palabra y dije: "Conocido es, poderoso rey Alagonakkara, que, entre tus múltiples virtudes, una de ellas es saber gozar a plenitud de los placeres del melocotón mordido, por lo cual mi señor el emperador Yong Le te ofrece este símbolo que te acompañará en tu lecho, con el cual aumentarás la gracia de los favores que te han de proveer tus favoritos".
Sin decir palabra, Alagonakkara introdujo una mano en la fuente de las frutas, tomó un enorme plátano de las Guineas y dijo: “Conocido es también, emisario, que tu señor Zheng He es eunuco, por lo cual le ofrezco este hermoso regalo para que tenga presente lo que nunca podrá usar, el cual le acompañará no solo en su lecho vacío sino en sus comidas, por lo cual le llevarás también estas dos mujeres que aquí ves, junto con la fruta, para que le hagan una buena sopa”.
A continuación, ordenó ahorcar a los magos y me despachó de regreso al barco. Cuando mi señor Zheng He recibió el mensaje, montó en cólera, mandó cortarles la cabeza a las cocineras y arrasó con la flota del rey Alagonnakara.” (Textos signados con los códigos C-533 y C-535, conservados en el Centro de Investigaciones Marinas de Zheng Xuan. Traducción directa del chino a cargo del licenciado Sérvulo Villarán, Instituto Confucio de la Universidad Autónoma de Nuevo León.)
(1) “Isla de gemas”. Es así como se le conocía en la China de la época a la isla de Ceilán, actual Sri Lanka (N. del A.)
De "Boulevard de Pequeños Incendios" (2009-2010). Reg. Indecopi 00083-2010.

lunes, 2 de abril de 2012

Un encuentro demasiado cercano

Hace algunos años, estaba tranquilamente esperando una conferencia que se iba a realizar en el Anfiteatro Chabuca Granda - en el marco de la Feria del Libro Ricardo Palma - cuando, como de la nada, se aparece a mi costado una de esas mujeres obsesivas que andan buscando a quién agarran de punto, y para mi mala suerte, me tocó a mí.
- ¿Quién se va a presentar aquí?
Le dije el nombre y me habló acerca de su gran admiración por el ponente.
- ¿Y lo estás esperando desde hace mucho? - dijo ella.
- Mmmm.... no - espeté, tratando de zafar el cuerpo.
- Tú eres un poco tímido... ¿no?
Era una mujer de unos treinta años, de aspecto regular, pero su modo de hablar me pareció extraño, bueno, en realidad era extraño. Quise inventar algo para bajarle la velocidad, pero solo se me ocurrió distraer su atención hacia otra cosa, de modo que le mostré las fotos de mi cámara digital. En ellas había personajes reconocibles, porque la memoria contenía imágenes de una reunión de carácter literario ocurrida poco tiempo atrás. Así que se empezó a reír con ellas y eso aproveché yo para decirle que estaba mal ubicado, que no podría ver la conferencia y que mejor me iba.
- Sí, mejor vámonos - dijo.
No sirvió, pues, de mucho la estrategia. Una vez fuera del Anfiteatro se cogió del brazo y me dijo que tenía hambre. No sé para qué diablos se me ocurrió invitarla al Manolo's. Apenas nos sentamos se preocupó más por averiguar todo acerca de mí. ¿Que si tengo novia? Le dije que terminé con mi ex-novia pero no perdía esperanzas de regresar con ella. ¿Que si me puede dar su número de celular? Pues... sí. ¿Que si yo le puedo dar mi número de celular? Allí si tuve que hacer stop. ¿Cuántas veces al día me llamaría o qué haría ella con ese número? No se lo di.
- ¿No me das tu número?
Aquí puso una mirada de panda pidiendo a gritos un tallo de bambú. Y prosiguió:
- ¿No será porque estoy... gorda... verdad?
De veras me asustó un poco. Pero en el Manolo's hay espejos grandes, así que le dije que no era por eso, que se veía fantástica, a pesar de que me recordó a Joan Crawford en Baby Jane.
Cuando terminamos de comer, ya no me acuerdo qué, salimos hacia el Parque Kennedy a sugerencia mía, trayecto en el cual me decía casi entre dientes... "Así que no me puedes dar tu número...". Hizo que un transúnte nos tomara un par de fotos con mi cámara, los dos allí, abrazados debajo de un árbol lleno de gatos. Finalmente, me detuve ante una pantalla gigante que iba a mostrar una conferencia. Al ver mi intención de quedarme allí plantado una hora, hizo un gesto de pena, me echó los brazos al cuello y, luego de un beso ligero, mirándome muy fijamente, me dijo:
- Yo voy a llegar bien a mi casa. ¿Escuchas? Yo voy a llegar muy bien a mi casa...
Y se alejó, caminando como si se dirigiera a ocupar alguna tumba.
No la volví a ver jamás. Cuando llegué a mi casa esa noche, mi prima, que estaba de visita, se rió en mi cara cuando le conté lo sucedido. Pero pude dormir tranquilo, a pesar de todo. Las fotos... las borré, no sé si accidentalmente, o adrede pero impulsado por el inconsciente. Su número de celular... solamente fingí apuntarlo. Pero me parece que sí tengo su nombre. Creo que no lo voy a decir.

viernes, 30 de marzo de 2012

Roger Santiváñez en la FIPLIMA 2012 (Audio)

Presentación del poeta Roger Santiváñez en la Casa de la Literatura Peruana - 29/03/2012.

jueves, 15 de marzo de 2012

Cuando escasean los datos...

A veces uno quiere escribir algo que requiere documentación y se siente frustrado al ver cómo las ideas se van escapando, huyendo, disolviéndose a medida que no se halla lo que se quiere. Peor aún cuando las cosas que uno busca deberían estar a la mano, por ser de trascendencia histórica y estar referidas a nuestra cultura.
Para ilustrar esto, me referiré a cierto concurso de cuento que una asociación, interesada en la conservación del patrimonio arquitectónico, convocó hace poco. El cuento debería referirse al futuro Ripley chileno, que alguna vez fuera lugar de reunión de la sociedad cultural limeña, el Palais Concert. Obviamente no iba a tratar de escribir un cuento como "El Derby de los Penúltimos"... pero sí algo presentable. Así que me dirigí a la Biblioteca Nacional y consulté el catálogo automatizado, para empezar. Mejor me hubiera en casa, porque lo que obtuve fue esto:


Así es. La BNP tiene más de 20 millones de ítems, y no hay ni uno solo referido al Palais Concert. Ni uno solo. Esa es la clase de difusión que nuestras instituciones proveen al público respecto a lo que aún es considerado patrimonio, aunque nosotros mismos hayamos colocado en dicho local una discoteca apestosa que ya fue clausurada, el mismo local que dentro de poco estará lleno de hornos de microondas, aspiradoras y cámaras digitales. Le iba a preguntar a algún bibliotecario. Pero ¿de qué sección? Así, quedaba el recurso de preguntar por las revistas antiguas, la revista Mundial, por ejemplo, para enterarme de algunos de los chismes de aquel entonces. No fue sorprendente la respuesta: solo se halla disponible para investigadores. Como casi todo lo interesante de allí. Hace diez años, hubiera ido al jirón Amazonas a revisar un par de números... pero ahora, como que no me entraron muchas ganas.
Otro ejemplo de este asunto de falta de información me ocurrió cuando quise escribir un relato acerca de una mujer andina a la cual se le niega atención para el parto: para ser sincero, jamás he llegado más lejos viajando hacia el centro que Matucana. Y en otra ocasión pretendí relatar el diario de un soldado antes de la campaña de Junín. Eso debería haber sido menos complicado, pero no resultó así. Por eso prefiero la literatura fantástica: es más fácil inventar. Tal vez en otros países, donde las bibliotecas le dan al usuario un acceso más completo a la historia, se podría desarrollar todo lo que uno quiera. Pero, por lo visto, no es el caso del Perú.

miércoles, 8 de febrero de 2012

"Deus Absconditus": Retrospectiva de Manuel Moncloa (1980-2011)

Esta exposición se puede ver en la galería "Germán Kruger Espantoso" (dentro de la sede del ICPNA, Av. Angamos Oeste 160 - Miraflores) hasta el 4 de marzo de 2012.



"Deus Absconditus": Retrospectiva de Manuel... por pequenobaul

miércoles, 25 de enero de 2012

¡Espósenme... soy un ladrón!

Hace algunos días, me dirigí a un conocido supermercado a comprar pan. Había dejado la computadora encendida, subiendo un video, de modo que mi entrada al local y mi regreso tendrían que ser muy rápidos. Pero me di tiempo para coger una botella de jugo y dirigirme a pagar. Ahora, preocupado por la computadora, no sé qué diablos me pasó, pero lo cierto es que comencé a pensar, como comúnmente se dice, "en las arañas", de modo que salí de allí sin pasar por las cajas, con la bolsa de pan pesada y etiquetada y la botella de jugo en la mano derecha, como si tal cosa. Pasé delante de los vigilantes que se hallan dentro, crucé la pista y me di cuenta de todo tres cuadras más allá.
Regresar a pagar desde allí me pareció francamente estúpido, de modo que seguí mi camino, pero concluí que lo único que se necesita para salir de estos lugares con cualquier cosa en la mano es la frialdad. En mi caso, como ni siquiera me di cuenta de lo que estaba haciendo, debo haber mostrado el rostro más conchudo del día.
Llegué a mi casa con el pan y la botella de jugo, apagué la computadora porque el video ya había sido subido, y me puse a pensar... ¿Cómo pudo pasar esto, así de fácil? Para verlo bien, hay que observar bien el panorama. En este tipo de supermercados hay personal en la entrada, pero al parecer son personas que solamente están ahí esperando a ciertas señoras que compran en camionadas, para llevarles los carritos rumbo a los vehículos, o rumbo al domicilio si está cerca. Dentro del local, el personal parece estar vigilando únicamente los anaqueles a ver si alguien se mete mercadería en la ropa. No están condicionados para otra cosa. Finalmente, respecto a los operadores de las cámaras de vigilancia, no parecen actuar en la panadería porque tienen la idea preconcebida de que nadie va a ser tan bestia de arriesgarse por robar tres soles.
Aún así, lo que ocurrió todavía me parece surrealista. Por motivos obvios, al mencionado supermercado no he vuelto a ir, pero quién sabe, tal vez un día esté pensando nuevamente en las arañas, pero en la calle, y me meta sin querer a la misma tienda. Entonces habré de pagar por mi terrible crimen.

miércoles, 11 de enero de 2012

Conversación oída en un tren a Madrid


EL DE CAMISA ROJA: De modo que piensas que pagar por ser publicado es patético.
EL MÁS ALTO: Por supuesto. Y no soy el único que piensa así. Es más, aquí el hecho de que alguien te ofrezca publicarte un libro, para después pedirte dinero por ello, podría ser considerado una modalidad de estafa.
EL DEL RELOJ PLATEADO: Por eso decidió usted venir aquí... bueno, en mi caso fueron negocios... me ha ido bastante bien con las exportaciones.
EL DE CAMISA ROJA: Pero en el Perú eso no es estafa, pues, hombre... mira cómo la mayoría de autores primerizos pagan por su publicación...
EL MÁS ALTO: Pero esto no es el Perú, pues, aquí se respeta a los buenos autores. Si tu manuscrito es bueno, te llaman, si no...
EL DE CAMISA ROJA: ¿Estás seguro de eso? ¿O estás tomando como referencia el modelo editorial norteamericano... o el inglés...?
EL MÁS ALTO: Estoy tomando como referencia los modelos editoriales subdesarrollado y desarrollado, con eso me basta.
EL DE CAMISA ROJA: Pero tú lo haces aparecer todo muy bonito. No puedes lanzarte al acantilado sin paracaídas, tienes que conocer a alguien, tener alguna referencia, no estamos en la época de Bryce, cuando los latinos se iban a París a dormir en las buhardillas... y cuidado con los representantes, no vaya a ser que te timen con las regalías, si es que consigues alguna.
EL MÁS ALTO: Como siempre, tan negativo. ¿Por qué no me dijiste todo eso por teléfono, antes de aceptar que me alojara en tu piso?
EL DE CAMISA ROJA: Te lo dije, pero de otro modo. Te dije que todo esto me parecía sueño de adolescente, pero en fin, ya estás aquí y eso es todo lo que cuenta ¿no?
EL DEL RELOJ PLATEADO: El año pasado nos fue muy bien con los espárragos. Este año vamos a incursionar con el café...
EL MÁS ALTO: Otra cosa: no me gusta leer a gente que tiene que pagar para que le hagan su libro. Y tampoco a los que ya conoces, pues escriben cualquier cosa y se supone que tiene que ser un best-seller por el apellido.
EL DE CAMISA ROJA: ¿Y entonces... qué lees de autores peruanos, últimamente? Porque casi no estás dejando opciones.
EL MÁS ALTO: En este momento, de autores peruanos, casi nada. Prefiero buscar en Amazon... aunque ahora que estoy aquí, podría entrar a cualquier librería grande y...
EL DEL RELOJ PLATEADO: ¿Pedimos un espresso?
EL MÁS ALTO: Yo quiero uno, ¿y tú?
EL DE CAMISA ROJA: Yo no, gracias. Pero, oye, realmente estás siendo injusto. En el Perú hay talento, solo que está metido debajo de la alfombra debido al sistema editorial que criticas; pero realmente existe talento.
EL MÁS ALTO: Yo no lo niego, pero te diré una cosa. Yo preferiría autofinanciarme y no regalarles la plata a esas editoriales que no son más que impresores en serie. Es decir, pensar así: "Saco mi RUC, pongo rubro editorial, mando imprimir mi novela en Cailloma, la dejo a consignación en los quioscos, o en librerías contraculturales, que la compren los amigos...". Muchos desconocidos que pagan a una editorial por ser publicados venden tanto como los autofinanciados. O esa, casi nada. La diferencia es que a estos últimos la gracia les cuesta la mitad.
EL DE CAMISA ROJA: No seas pendejo, pues. Tú no eres contracultural, no tienes tantos amigos y tampoco eres muy joven. ¿Por qué me pones a ellos como ejemplo?
EL MÁS ALTO: Me refiero a ellos, pues, carajo. Por eso yo tuve que venirme aquí, porque lo que yo hago... ¿Desea usted algo?
YO: ¿Yo?
EL MÁS ALTO: Sí, usted, parece que nos estuviera observando.
YO:  No.. nada, nada, no se moleste, por favor.
EL DEL RELOJ PLATEADO: Bueno, caballeros.. ¿pedimos los espresso?
EL MÁS ALTO: Respecto a la novela, la primera editorial con la que voy a probar... creo que será la que te dije el otro día. Pero no me voy a quedar tranquilo con un rechazo por correo, no, eso no me garantiza que la hayan leído... te juro que voy hasta el local principal e insisto hasta asegurarme de que

(Apagué la grabadora digital que tenía escondida y me quedé viendo a través de la ventanilla del vagón. Me pregunté qué cosas pasaban más rápido: los árboles frente a mis ojos o las ilusiones de cierta gente)