martes, 29 de junio de 2010

Pues... que lancen la primera piedra

En el Evangelio de Juan, desde el cap. 7 vers. 53 hasta el cap. 8 vers. 11, se describe el conocido pasaje de Jesús con las adúlteras. Un grupo de mujeres iban a ser apedreadas por haber cometido adulterio y Jesús detuvo a la turba. Según el Evangelio, Jesús se dirigió a la gente con estas palabras: “Aquel que esté libre de pecado, que lance la primera piedra”. Esto va de acuerdo con los preceptos de amar a todos nuestros semejantes ya enunciados por el Salvador en distintos pasajes bíblicos.
Pues bien, podría ser que todo sea producto de la fantasía de algún transgresor misterioso. Algunos expertos afirman que ese pasaje es un añadido posterior. Está excluido de muchos de los manuscritos griegos de los primeros tres siglos, no aparece en el Diatessaron (una especie de Texto Unico Ordenado de los Evangelios) y la primera referencia al respecto procede del siglo V. Indican estos estudiosos que Juan nunca escribió eso (por no decir que el pasaje no se describe en ningún otro Evangelio), y proveen buenos argumentos en defensa de dicha tesis.
Pero hay una explicación más interesante al respecto: pero parece ser que a cierto sector del sacerdocio de los primeros siglos de nuestra era no le gustó dicha historia. No era coherente para ellos el hecho de que Jesús perdonara el adulterio, obviando el hecho de que el Hijo de Dios estaba aquí para perdonar los pecados del mundo. Por tal motivo el pasaje (conocido como Pericope adulterae) fue excluido sistemáticamente del texto. Para mala suerte de los defensores de la teoría de la no existencia, en 1941 se descubrió en Egipto una colección de escritos atribuidos a Dirimo el Ciego (313-398) que dan fe de que la mencionada anécdota estaba en la posición que se le atribuye.
A pesar del transcurso de los siglos, en algunos países de esa región prevalece la pena de muerte por apedreamiento para la mujer (Irán, Arabia Saudita). No existe esa pena (y ni siquiera es materia penal actualmente) en el mundo occidental para el adulterio, donde el acto es casi una institución (según Kinsey, el 26% de las mujeres han tenido relaciones extramatrimoniales alguna vez). El extremo en Occidente está representado por el estado de Michigan, donde, por una absurda combinación de leyes, el adulterio podría ser castigado con prisión de por vida (aunque nunca se ha aplicado esta interpretación). Por cierto, aquel que mata “por honor” a quien es descubierto con su mujer está exento de pena en Jordania y Siria. Y, en el mundo occidental, habrá que mencionar como mero ejemplo que en 1927, un subteniente de caballería mexicano, Alfonso Nagore, fue absuelto por matar a su esposa y a su jefe por esa causa.
Sea como fuere, el caso es que actualmente, por extensión, “arrojar la primera piedra” se usa para cualquier situación en la cual alguien es juzgado por personas que probablemente no tengan “autoridad moral” para ello. El problema aquí sería que, generalmente, las personas que emplean las palabras de Jesús lo hacen para pretender librar a algún pariente criminal o correligionario corrupto de un castigo. Y esto, por supuesto, va más allá de cualquier consideración moral atendible. Si la justicia dice que se lance el primer proyectil, pues no hay más remedio: dura lex, sed lex.

Imagen: "Jesús y la mujer adúltera" (1621) , por Guercino (1591-1666).

sábado, 26 de junio de 2010

"Macondo" (de Daniel Camino)

Tan popular era la novela "Cien Años de Soledad" a finales de los sesentas, que el compositor peruano Daniel Camino Diez Canseco se inspiró en ella para componer un tema musical y participar en el 3er Festival de la Canción de Ancón. La interpretación corrió a cargo de Johnny Arce, a quien se muestra en la foto. Y, por supuesto, ganó.
En la red se pueden hallar varias versiones, pero la original es esta, que he posteado hace algunos días en mi cuenta de Youtube. La imagen que aparece cuando se da inicio al video es la del desaparecido compositor, quien aparece también a la altura de 2:33, acompañado por María Félix.



jueves, 24 de junio de 2010

Lamento magnetofónico

Cualquier persona de la base cuatro sabe perfectamente que la industria fonográfica nacional, desde los años setentas hasta los noventas, fue la responsable de lanzar al mercado los peores cassettes musicales (me refiero a la calidad de fabricación) de Sudamérica. Todos, con muy raras excepciones, eran una maldita estafa. El primer cassette importado que tuve, traído al hogar por una tía de California, me hizo pensar que los originales de aquí serían igual de buenos, máxime cuando, aunque parezca increíble, en una época costaban un poco más que los LP. Las cosas, lamentablemente, no fueron como pensaba. Luego de haber comprobado el modo en que estaban hechos los items de fabricación nacional, a través de una colección de mi tío, con ejemplos gloriosos como el "D'Arienzo for export" donde más que los tangos se escuchaba un ruido de tsunami, decidí esperar unos años para arriesgarme con la Sono Radio (distribuidora de CBS) y adquirir mi primer cassette nacional: el "52th Street" de Billy Joel. Lo primero que experimenté fue un sonido cuya calidad a duras penas igualaba al de una transmisión de fútbol por radio AM o de coloquio transoceánico por banda corta. Al llegar a "Honesty", en un momento pareció que a Joel lo estaban colgando, o mejor dicho, dos momentos, porque la falla se repite al final de la canción (y también en "My Life"). Revisé la cinta: eso no parecía una cinta magnetofónica. Esa cosa negra parecía un lazo de duelo nacional. ¿Dolby System? No me hagan reír que me acaban de sacar las amígdalas. El símbolo de Dolby aparecia borrado con plumón en el papelito que fungía de portada.

Eso me lleva a comentar lo siguiente: en ese entonces, la piratería musical se hacía en base a cassettes copiados de LP y sonaban mejor que los originales. Los vendían en infinidad de lugares; en los setentas, incluso las propias tiendas grababan dichos cassettes piratas. ¿Con qué cara podían quejarse El Virrey, Sono Radio, IEMPSA, etc. de la piratería, si el mercado informal ofrecía un producto mejor a bajo precio? Es algo muy diferente a comprar un libro pirata mal fotocopiado y peor encuadernado que es para leer y esconder antes que se le caigan las páginas.

A pesar de todo, años más tarde probé con algo del recordado vocalista de Queen. Pobre Freddie, qué manera de ofenderlo aquí con ese producto. Su recopilación póstuma, "The Freddie Mercury Album", sonaba como si la cinta se hubiera caído a un lodazal. ¿La inigualable voz de Farrokh Bulsara? Hay que ser justos: las cuatro primeras canciones suenan más o menos, pero a partir de allí lo que se oye parece un toro con ronquera, no al creador de "We are the Champions". Ese cassette lo compré porque no había CD disponible, pero después, con la apertura de los locales del jirón Quilca, pude finalmente deshacerme de él y adquirir un producto que me permitiera llevar a Mercury a un mejor lugar en mi colección. Luego descubrí las galerías Brasil, en las cuales arrasé con los cassettes americanos, originales, con música de los ochentas, que disfruté durante la última parte de la década siguiente en un equipo JVC importado. También me metí al local de long-plays del jirón Zepita, a completar mi música con discos LP americanos, a través de los cuales pude comprobar que era cierto lo que leí alguna vez: "Tocado en un equipo apropiado, el vinyl hace añicos al compact". Por supuesto, quien dijo eso estaba pensando en la industria extranjera, no en nuestros pálidos discos de vinyl que solo superaban a los tristes cassettes nacionales.

Esa es, pues, la historia del cassette de manufactura local. Ya no se fabrican, pero me parecía bastante fresco el slogan que aparecía, en los últimos años de su existencia, en la parte interior de la etiqueta, instándonos a proteger la industria fonográfica. Yo, obviamente, siempre preferí proteger mis oídos.

sábado, 19 de junio de 2010

Las cartas secuestradas (Juan Gonzalo Rose)

En 1967, un grupo de actores argentinos grabó un disco para el sello CBS, titulado "Poetas de América". Milagros de la Vega, María Rosa Gallo, Alfredo Alcón y Ernesto Bianco prestaron sus voces a los versos de Benedetti, Borges, Paz, Rose, Mistral y otros. En el video que se muestra a continuación se escucha a Ernesto Bianco interpretando el conocido poema del peruano Juan Gonzalo Rose, "Las Cartas Secuestradas".

miércoles, 16 de junio de 2010

Por una medalla

Se ha convocado al XXIV concurso del Cuento de las 1000 palabras de "Caretas" y de pronto tuve deseos de conocer algo más acerca de la historia de los concursos literarios que se realizan en nuestro medio.

Revisando algunas publicaciones del siglo XIX, me topé con el Concurso Literario "Santa Rosa de Lima", realizado por el tricentenario de su nacimiento. Las bases fueron redactadas el 19 de noviembre de 1885 y fueron aprobadas el 23. Veamos primero algo de sus disposiciones:

"2ª a) Las composiciones en prosa serán, o un trabajo histórico sobre Santa Rosa de Lima, o un trabajo simplemente literario sobre dicho tema". Como se ve, no dice nada de cuentos o novelas cortas, incluso era aceptable un ensayo. Lo que se premió, sin embargo, no fue ninguna de las tres cosas, como se verá.
"3ª El mejor trabajo en prosa y la mejor composición en verso serán premiados, cada uno, con una medalla de oro". Un concurso que ofrece un premio simbólico no habría llamado la atención de nadie hoy día. Por eso han desaparecido. También estuvieron contempladas medallas de plata y bronce, y diplomas para las menciones honrosas, aparte de la inserción de los trabajos en una publicación.

Resumiendo el resto de las bases, los trabajos debían enviarse por correo a dos secretarios, José Antonio Roca y E. Larrabure y Unanue, quienes los conservarían para ser presentados al Jurado. Este Jurado fue designado por una Junta, siendo presidente del Jurado de prosa José A. de Lavalle, y de verso, Ricardo Rossel.

El sistema de plica estaba vigente, aunque solamente los sobres con los nombres se quemarían después del concurso. De las obras que no resultaran premiadas, ni se dice. En cuanto al plazo de entrega, concluía el 1 de abril de 1886, es decir que aparentemente los Jurados tenían pocos días para dar su fallo, tanto en verso como en prosa, pero en realidad los estaban leyendo a medida que llegaban por lo que no hubo problemas. Es más, luego de leidos, sugirieron una ampliación del plazo hasta el 15.

Ceremonia de premiación.-
El 24 de abril de 1886, en el salón de Conferencias del "Ateneo", Larrabure y Unanue, Lavalle, Paz Soldán, Rossel y otras conocidas personalidades de la época se reunieron con los restantes miembros del Jurado y otros miembros del "Ateneo", en presencia de una buena cantidad de curiosos. Luego de que una banda militar tocara el Himno Nacional, Lavalle y Rossel leyeron algunos fragmentos de las obras premiadas y entonces, y solo entonces, se procedió a abrir los sobres adjuntos que contenían los datos de los ganadores. Sería bastante romántico que se haga eso ahora, delante de todos. Y mucho más interesante.

El Primer Premio (Medalla de Oro) en prosa resultó ser del Dr. Cipriano Zegarra, por un rollo de 200 páginas escritas a mano que llevaban el título "Estudio Bibliográfico acerca de Santa Rosa". No podemos culparlo de gastar tinta líquida, teniendo en cuenta que la firma Remington lanzó su primera QWERTY al mercado en 1873 y todavía no eran muy populares aquí el año del concurso. El Segundo Premio, enviado desde Caracas, tenía apenas 32 páginas. El tercero fue para Juana Rosa de Amézaga (quien obtuvo asimismo una mención en verso) por su "Ensayo sobre Santa Rosa". Y otra de las menciones honrosas fue nada menos que para Clorinda Matto de Turner, por su composición "Sonrisa de Dios". A propósito, el seudónimo que utilizó fue la letra de su primer nombre: "C".

En verso obtuvo la gloria Antonio Alcalde y Valladares, de Madrid, por su "Oda a Santa Rosa de Lima". Ahora bien, del informe se desprende que solo se presentaron 23 trabajos en prosa y 18 en verso. Qué tan difícil era participar, no lo sabemos, pero qué fácil sería la labor de los jurados hoy día si las cosas fueran como antaño. Lo curioso del informe es que no solo incluye descripciones de cada trabajo premiado sino del primero presentado, aunque no obtuvo ningún premio, fechado en Puerto Rico el 20 de febrero de 1886 y titulado "Primum Deo omnis honor et gloria". Lo sorprendente es que dicho informe incluye íntegramente los textos de todas las obras ganadoras.

El primer premio en prosa, el "Estudio bibliográfico" del ganador, no es más que una larga y aburrida lista de 276 títulos bibliográficos, que incluye nombres de colecciones, referencias y datos de ubicación de libros y ediciones relacionadas con Santa Rosa de Lima, algo soñado para algún bibliotecario de la época pero... ¿ganadora de un concurso literario? Eso ya es otra cosa. Por supuesto, en nuestros tiempos de internet y catálogos virtuales, este tipo de trabajo habría sido desechado de plano, pero aún para la época me parece un tanto discutible.
En cuanto al concurso de verso, aquí la primera estrofa del poema premiado:

  • "Desde la hermosa orilla
  • do el Betis riega perfumadas flores,
  • en las que el sol esplendoroso brilla
  • e iriza con sus múltiples colores,
  • siempre admiré con verdadero encanto
  • de tu celeste gloria los reflejos,
  • y alguna vez te consagré mi canto,
  • si bien cantaba de tu pompa lejos"

Disculpen: "¿Si bien cantaba de tu pompa lejos?". Tal vez entonces el verso pudiera ser correcto, pero ni Yoda rimaría así en la actualidad.

Por otro lado, no pude sino sorprenderme al ver que Clorinda Matto de Turner comete un error en su elegía, uno que no veía desde mi época escolar (y con esto quiero decir primaria): indica que el descubrimiento de América fue el 8 de octubre, no el 12. Recuerdo, efectivamente, que cuando era niño había cierta confusión al respecto. Pero no recuerdo bien por qué motivo.

Esta fue, pues, la historia de un típico concurso literario peruano de hace dos siglos. Y, viendo bien cómo están las cosas hoy en día, para que algunos de nuestros asiduos concursantes participe en un concurso así, la medalla tendría que estar hecha verdaderamente de oro, de brillante oro macizo.

martes, 8 de junio de 2010

"Allco" (por Víctor Borrego Vargas)

Uno de los cuentos más interesantes de la colección de cuentos Ganadores y Finalistas - Bienal Copé 2006 es uno llamado "Allco", cuya autoría corresponde a Víctor Borrero Vargas. Nunca me detuve a profundizar en la vida de este escritor, por ello no pude menos de sorprenderme hace un par de meses, al buscar su nombre y enterarme de que había fallecido el 25 de noviembre de 2008 en el Hospital Regional de Piura. Su última novela, "Happening en la milla 6", anunciada como la novela del petróleo peruano, había sido presentada el 7 de octubre en la Alianza Francesa.



Borrero Vargas tiene varios libros y ha sido antologado, pero no he encontrado trabajo alguno en la red. Por ello, como un pequeño homenaje, he decidido colgar el cuento "Allco" aquí, pretendiendo compensar la escasa difusión que ha tenido, ya que la única manera de conseguir los ejemplares de las antologías Copé (y ni siquiera todas) es yendo al edificio de Petroperú o esperando alguna feria del Libro... de esas que ocurren cada seis meses.


ALLCO

Por Víctor Borrero Vargas

Al sexto día deste mes de abril, quinto domingo de cuaresma, del año del señor de mil e quinientos e cincuenta e tres, e con ensalzamiento de nuestra santa fe, e para dar cuenta e fazeros saber, señor don Diego de Mora, justicia mayor de la cibdad de Truxillo, sobre las cosas del señor encomendero por dos vidas don Melchor Verdugo, cosas muy cumplideras e que vuestra señoría mandará a proveer en honor de la verdad e siempre al servicio de su Serenísima Sacra Cesárea Majestad, plega a Dios que lo que dello vengo a escribir, reluzca verdad, no sin antes pedille muchas fuerzas, que ya nos tiene hechas, Dios todopoderoso.
Quiero hacer saber a vuestra señoría algunos acaecimientos de acá, e de ello pues se trata, que Dios nuestro señor sea servido, en que su buen e oportuno requerimiento, se tome nota deste informe. Vuestra señoría acá los indios son mansos para lo que toca como de sembradíos, que dichos indios destos reales de Bambamarca se someten fácilmente e fablan con gracia, e de los dichos trabajos no hay quexa alguna. Hará mucha merced en ella que provea de sus manos alguna ropilla e vituallas, de lo que nosotros aprovechamos para dichos indios, que el dicho Melchor Verdugo truxo por la fuerza a muchos dellos, para lo de explotar las minas de plata de Chilete.
El dicho Melchor Verdugo posee un perro que truxo de tierra firme, e dicho perro tiene por nombre "El Bobo", que no es nombre de cristiano; informaros tengo que el dicho Melchor Verdugo ha sembrado malsines, descontentos e desasosiegos, por ser mucho apetecido en lo del oro, e el dicho perro "El Bobo" enseñado está a las maldades que el dicho Melchor Verdugo le tiene acostumbrado, aparte del dicho perro, el dicho Melchor Verdugo se face acompañar de una india nicaragua herrada de la cara, para le enseñar a los indios a obedecer sus caprichos, e no faltan días en que el dicho perro "El Bobo" cometa fealdades aborrecibles. Dello este su humilde servidor, que besa sus reales manos e sus reales pies, es testigo, e también tengo que deciros que e vido con vista de ojos como el dicho Melchor Verdugo ordena aperrear a dichos indios, infelices e sufridos, e la dicha india nicaragua con la cara herrada, se complace, con el asentimiento del dicho Melchor Verdugo, en aparear en escenas diabólicas, al dicho perro "El Bobo", yogando con las mujeres en los dichos indios. He de confesaros que personalmente ante mi el dicho Melchor Verdugo está faciendo estas horruras, cuya repugnancia no será de su agrado, su señoría.
También quyero hazer saber que las dichas indias, daban lamentables alaridos cuando eran apareadas por el dicho perro "El Bobo"; pero dicho perro "El Bobo", muy diestro en estos execrables menesteres, que ha de horrorizar a Dios todopoderoso, las hacía querer en yogar una e otra vez, hasta que dichas indias en presencia de sus maridos, caían extenuadas al suelo, en demanada de misericordia. Esto vuestra señoría, diz que el dicho Melchor Verdugo lo avía ordenado, e después con grande crueldad la india nicaragua con la cara herrada, les daba muerte a dichas mugeres, por temer a que concibiese trasgos e endriagos e incubos e sucubos, porque el dicho Melchor Verdugo es muy supersticioso e mirando que los dichos indios, maridos de las dichas indias, bramaban de ira, dicho Melchor Verdugo se holgaba dello, e enseguida ordenaba aperrearlos, dello se encargaba la dicha india nicaragua de cara herrada, con gran jolgorio, e de los pobres indios que caían en las fauces de el dicho perro "El Bobo", sólo quedaban despojos sanguinolentos.
"El Bobo", como todos los canes, dicen que tiene nudo cuando yogan, e así se quedan prendidos de las perras, que al quedarse prendidos forman un monstruo demoniaco de dos cabezas e ocho patas, que en ser demoníaco es de muy mal agüero, e tengo que informaros que las dichas indias eran tratadas peor que perras, sin respetar indias de tierna edad e indias de edad provecta, e para poner en execución el dicho su mal propósito, el dicho Melchor Verdugo elegía a su gusto a las dichas indias e como era seguro de no sobrevivir, el dicho Melchor Verdugo impedía con amenazas a que se les bautizase, yéndose contra la cristiandad, e dichas indias no morían en gracia de Dios, e por eso se piensa que el dicho perro "El Bobo" es el demonio mismo encarnado en un can de fielísimo aspecto. E otras veces, luego de divertirse con las dichas indias yogadas, el dicho Melchor Verdugo aperreaba a los indios, sin que ellos les hacer mal ni daño alguno, e reíase con la dicha india nicaragua de cara herrada e con sus pocos amigos, malos castellanos e peores cristianos, dándose favor los unos a los otros e los otros a los otros, sin nadie osara evitarlo, para no caer en la ira del dicho Melchor Verdugo, que sacaba la daga para matar e ansymesmo sin les hacer mal ninguno, mataba a de por gusto, e así el dicho Melchor Verdugo era temido, como temido era el dicho perro "El Bobo", e a mí mismo me siguió por me matar, en circunstancias de tratar de salvar a una india agraciada, de edad de diez e cinco años, e que la había destinado a yogar con el dicho perro "El Bobo", e luego el dicho Melchor Verdugo me acusó formalmente de haber yogado a la dicha india de contra natura, e corrió noticia entre todos los pobladores, yncontynente solicité confisión al fraile; e desde allí el dicho Melchor Verdugo me tiene ojeriza, ansymesmo tengo que informaros, que el dicho Melchor Verdugo tiene al hambre a sus dichos indios, e casi en la desnudez, por falta de trapos que ponerse, e un tiempo desapareció e luego dixo que había estado en la dicha cibdad de Truxillo, donde gozaba de muchas mercedes, e que siendo esto así naidies se atrevería a tocarlo, e como dicho tengo sigue en sus horrendas diversiones, porque le daban favor e ayuda para tomar cuanto quisiese, los que estaban allá en la dicha cibdad de Truxillo. Esto le informo porque lo tengo vido por vista de ojos e bajo juramento que agora dello hago, a fin de que las varas de la justicia en sus manos, descienda alguna sanción, ya que desto mesmo se enviará copia fiel del original a la cibdad de Lima, alias de los Reyes, para le ayudar al reclamo de los dichos indios, e el dicho Melchor Verdugo me anda buscando para me querer matar.
Para les enseñar a los pobladores castellanos e indios, el dicho Melchor Verdugo, llegado de la cibdad de Truxillo a uña de bestia hasta la raza, sin importarle los hocinos de los ríos por las lluvias, se hizo recibir a campana herida que colgaba de la espadaña, e el dicho fraile a quien me puse en confisión, resultó un bigardo que hacía sus cosas al alimón con el dicho Melchor Verdigo, e guardó silencio de lo que veía por vista de ojos. El dicho Melchor Verdugo entró con arcabuceros e alabarderos e ballesteros, al lado de sus encamisados de triste recordación en Tierra Firme, haciendo tiros de bastarda, montado en su caballo "Matamoros", e el dicho perro "El Bobo" iba de pie de su amo, ese día se le vido más negro que nunca e de una vara de alzada hasta la cruz, dando roncos ladridos. Dicho esto, paso a informaros, que desde ese fatídico día, el dicho Melchor Verdugo se hacía pasear por los dichos indios en litera, vestido de talabartes de terciopelo e fajines de chamelote e jubón de gro punzó, recooriendo todos los pueblos en exigencia de oro e plata, e el dicho Melchor Verdugo hacía alarde de crueldad e algunos le decían déspota, e como muchos de dichos indios no lo conocían por su fama, se mostraban hospitalarios e le entregaban mucho oro, llamándolo Señor Principal, e el dicho Melchor Verdugo acariciando a el dicho perro "El Bobo", les decía muy holgado de si mismo, esta es la felicidad del oro, e en teniendo el oro mandaba a traer su tizona para les quebrar la cabeza a dichos indios hospitalarios, e como llamada de manos, la dicha india nicaragua de rostro herrado, escogía de entre dichas indias, a las doncellas, para que se holgase el dicho perro "El Bobo" desdoncellándolas brutalmente.
El dicho Melchor Verdugo, abulense por más señas, hace jactancia de ser el fundador de la dicha cibdad de Truxillo, e manifiesta tener licencia para perpetrar todo tipo de fechorías, amén que el dicho Melchor Verdugo es cavallero de la Orden de Santiago, ansí desta manera siempre sale bien librado de cualquier acusación, e de paso defendiendo al dicho perro "El Bobo", que lo tiene en grande estima e a la india nicaragua de rostro herrado e fiero, e alaba al licenciado Espinosa por te enseñar allá ntierra firme, como maestro en los de usar perros de guerra, e se comenta que el dicho Melchor Verdugo, resultó más aprovechado que el dicho licenciado Espinosa, en teniendo en cuenta que el dicho Melchor Verdugo aperreaba e sigue aperreando a indios de paz e indefensos. Como de su señoría es sabido, Caxamarca es muy mentada e memorada en estos reynos, por su grandor e riquezas, e tocóle en suerte al dicho Melchor Verdugo encontrar allí las primera e más prósperas minas de plata, que son las de Chilete, e el dicho Melchor Verdugo era temido entre los dichos indios de Chilete, por lo de tener mal talante e infeliz continente, amén que era hosco, e sólo le hablaba a su dicho perro "El Bobo", e de vez en cuando a la ya dicha india nicaragua de rostro herrado, quienes lo seguían de incondicional forma, debo añadir que así viajaba de pueblo en pueblo, hasta que llegó a uno de nombre Bambamarca, donde hizo comparecer a un anciano curaca llamado Tantahuata, e le exigió con apremio e grande abuso le entregase mucho oro, e respondióle el curaca llamado Tantahuata que de dónde iban a sacarlo si no lo tenían, e tomándole el dicho Melchor Verdugo como grande mentiroso, hizo que le truxeran a un hijo del dicho curaca Tantahuata, de edad de diez e ocho años, hecho esto en presencia de todos lo acusó de cuantiosas fechorías e en forma inesperada, mostrando un carácter sanguinario, soltó al dicho perro "El Bobo", azuzándolo para que agrediera al dicho infeliz indio, que lo miraba asustado e temblando de miedo, el dicho perro lo despedazó en tiempo que un cristiano demora en rezar tres credos, e el dicho curaca Tantahuata lo miraba todo en silencio e con los ojos desorbitados ante semejante barbaridad, e el dicho perro "El Bobo" se sació y dejó un montón de carne en sanguasa e los huesos quebrados del dicho indio. El dicho curaca Tantahuata, se acercó a lo que quedaba de su hijo e recogió con grande resignación, un pedazo del hueso del cráneo con pelos sanguinolentos. El dicho Melchor Verdugo llamó a su dicho pero e lo acarició en premio a su feroz hazaña, mientras el dicho perro se relamía las fauces llenas de pelos, pedazos de hueso e carne triturada; el dicho Melchor Verdugo no se movió del lugar, luego de ocho ampolletas pasadas, que es guardia de cuatro horas, e los dichos indios comenzaron a desfilar ante el dicho Melchor Verdugo, entregándole el poco oro que les quedaba, rogándole que no piera doncellas para que el dicho perro "El Bobo" se holgara dellas. El fraile bigardo a quien pedí cponfisión, guardó silencio desta atrocidad, e si las doncellas no estuvieron para el dicho perro "El Bobo", las dispusieron para que yogara el dicho bigardo a sus ancha, eran las albricias que el dicho Melchor Verdugo le daba al dicho bigardo, diciéndole que dichas indias ya estaban de recado.
Y el dicho curaca Tantahuata, es el mismo indio que caminando a la sierra llegó a la cicha cibdad de Truxillo en su busca, para quejarse del dicho Melchor Verdugo, e para que parezca ante su despacho, traxo un despojo de la cabellera de su dicho hijo, clamando que el dicho Melchor Verdugo avía aperreado a su hijo con un perro que llamaban "El Bobo", e pidió que se le hiciese justicia ante tamaña iniquidad, e como lo tengo ya dicho este es el informe que sobre tales acaecimientos me ha solicitado su señoría, porque los vecinos de la dicha cibdad de Truxillo, pudieron ver con vista de ojos,el trozo de carne con pelos pegosteados de sangre, lo que causó grande horror e repugnancia por el mal olor que ya llevaba dicho pedazo de pellejo. El comportamiento del dicho Melchor Verdugo es eprochable, ha fecha atrás que unos indios fueron a la cibdad de los Reyes a formalizar denuncia contra el dicho Melchor Verdugo, ante los oidores, por sus abusos execrables, e dichos indios cuando regresados fueros apresados e acusados de fautores e relapsos, por el dicho Melchor Verdugo, cargándolos de grillos e pesadas cadenas, los presentó por los pueblos de su encomienda, como hechiceros, en diciéndoles que escarmienten, que en caso contrario los aperreaba.
El dicho curaca Tantahuata había sabido tener un perro que en estos reynos llaman allco, no son fermosos, ni fieros, sino pequeños y apenas ladran, en cambio son astutos y grandes guardianes, e este dicho allco se ovillaba a los pies de su amo el dicho curaca tantahuata, e según los pobladorers les parecía que compartía su grande congoja, e pasaban días enteros sumidos en honda melancolía, esto, su señoría fue el principio del fin, como enseguida paso a informaros, pues que sucedió que el dicho Melchor Verdugo echó de ver que su dicho perro "El Bobo" desaparecía por las noches, e el dicho Melchor Verdugo pensaba que salía de su cuenta a aperrear indios; no embargante, nunca se tuvo noticia de indios aperreados o de indias yogadas como perras, e una madrugada lo siguió por lo del rastro e vido que se perdía por la cuchilla de Bambamarca, su huella se perdía por unas peñas e el dicho Melchor Verdugo anduvo en lo de madrugar intrigado por su dicho perro e le dijo a la india nicaragua de rostro herrado, que temía de sospechar que su dicho perro había sido embrujado por los dichos indios fautores e relapsos, e una madrugada montado en su caballo "Matamoros" e seguido de la dicha india de rostro herrado, se le pegó al rastro a su dicho perro e lo encontró en una posición de bajada, como hecho de aposta, mientras el perro allcco del dicho curaca Tantahuata lo yogaba con facilidad, hasta anudarse, e de ahí vido al monstruo de dos cabezas e ocho patas, e el dicho perro "El Bobo" se colocaba mansamente como perra en celo ante el dicho perro allcco, e esto lo venía haciendo desde que el dicho curaca Tantahuata regresó de la cindad de Truxillo, donde ya lo tengo dicho, fue a pedir a la señoría se le haga justicia. El dicho Melchor Verdugo se enfureció tanto, que sacó la tizona para hundírsela hasta el gavilán a su dicho perro "El Bobo", que se desanudó e corrió con el dicho allcco hasta perderse por esas serranías. Los dichos indios de Bambamarca regaron la noticia, que el dicho perro allcco del dicho curaca Tantahuata habían hecho sarasa al dicho perro "El Bobo", e que mejor venganza no pudo haberse servido el dicho curaca Tantahuata, e si el dicho perro "El Bobo" era sarasa, lo era también por añadidura su amo el dicho Melchor Verdugo, al que empezaron a llamar Melchor Verdugo el sarasa.
El dicho Melchor Verdugo, lleno de vergüenza, bramaba como fiera furiosa e herida, profiriendo insultos a su dicho perro "El Bobo" e, como el decía, al maldito allcco que lo había hecho sarasa, convirtiéndolo en una mujer como las dichas indias que el dicho perro "El Bobo" yogó, e lo peor del caso, es que al dicho perro "El Bobo" le gusta que el allcco lo yogue día e noche, e ya no obedece a su amo, sino que le echa como mansa mujer al allcco. Como en la población ningún vecino es amigo del dicho Melchor Verdugo, que por lo demás es odiado e mal quisto, se les vino en alegrarse de este acaecimiento, por lo de hacer burla del dicho perro e del dicho amo, e con el oro al culo del dicho perro "El Bobo".
Es todo cuanto me honro en informaros, no diciendo mas que verdades vidas por vista de ojos, e beso de su señoría sus pies e manos, como así las de su Serenísima Sacra Cesárea Majestad, para que provea lo que sea de su parecer, informe que fecho e firmo por este su servidor Juan de Malatesta.
Otrsydygo: He de agregar a esta breve relación, lo subcedido últimamente, que el dicho perro el allcco ha logrado con soltura juntar a todos los allccos destos reynos, que yogan uno tras otro al dicho perro "El Bobo", e lo tienen de nudo en nudo, e como no hallo mejor aparejo para narrarlo, me limito a informaros que el dicho Melchor Verdugo, ya tocado del caletre, anda muy enfadado, e echándose mano de las barbas, grita deseperado, yo sarasa, yo sarasa, e da pregón que meterá guazávara a los naturales destos reynos, para poner de nuevo semejantes execuciones.

Fecha ut supra.

miércoles, 2 de junio de 2010

La lista gris (o De cómo unos texanos terminaron burlándose del 11 de septiembre)

Clear Channel es una corporación con sede en San Antonio, Texas, propietaria de más de 2,500 estaciones de radio a lo ancho de los Estados Unidos, más otras 140 en Australia y Nueva Zelanda. Al día siguiente de los atentados del 11 de septiembre de 2001, "alguien" en el buró de dicho conglomerado creyó conveniente recomendarles a sus estaciones subsidiarias que se abstengan de pasar ciertas canciones que pudieran herir o afectar la sensibilidad de los oyentes. Eran días traumáticos incluso para el espectáculo: recordemos que Saturday Night Live no salió en dos semanas, pero era un programa cómico muy visto y la decisión resultaba hasta cierta medida justificada.

Sin embargo, aunque la programación de Clear Channel no tenía nada que ver con el humor, lanzó un memorándum "no de obligatoria aceptación" conocido como grey list, el cual, si se lo revisa hoy día detenidamente, resulta siendo poco menos que parte de un libreto de humor negro involuntariamente más hilarante que cualquier número de Steve Martin o Tina Fey. La lista contiene 166 entradas, de las cuales paso a revisar algunas, que resumen cuál era el modo de pensar que invadió entonces a los "genios corporativos" de Clear Channel (los títulos de las canciones son links).


1) "DUCK AND RUN" - 3 Doors Down.
"Agáchate y corre". Les pareció un título inconveniente, por supuesto, totalmente inconveniente. Pero, por esta vez, Clear Channel puede decir que actuaron así debido a estas líneas de la letra: "Así que a esto llamas país libre / Dime por qué cuesta tanto vivir", de modo que pasemos a la siguiente.


2) "WE GOTTA GET OUT OF THIS PLACE" - The Animals
Esta canción ni siquiera se trata de huir de un peligro. La canción solo se queja del trabajo esclavizante, al menos como lo entiende Eric Burdon. Pero en Clear Channel debe haber gente tan relajada que justica su sueldo desaprobando cosas solo por el título. Si para eso les pagan, entonces Burdon no estaba muy desencaminado en sus quejas cuando la grabó.


3) "BENNIE AND THE JETS" - Elton John
Uno debería pensar que algún bromista de mal gusto introdujo esta selección subrepticiamente, pero en cualquier caso, esto da una idea de la "seriedad" con la que se confeccionó este Index prohibitorium norteamericano. Aunque el de Vaticano tampoco era muy bonito que digamos.


4) "WHAT A WONDERFUL WORLD" - Louis Armstrong
Increíble, realmente. Esta es la estupidez más grande que se haya hecho respecto a esta canción desde que Tony Bennett rechazó grabar la versión original. Una acción que en circunstancias normales debería justificar despidos.


5) "WALK LIKE AN EGYPTIAN" - The Bangles
La paranoia total. Tal vez alguien recibió información equivocada: Osama bin Laden es árabe saudí, no egipcio. Aunque en Youtube debe haber algún ex empleado de Clear Channel: el video original de 1986 (no la versión en vivo que se muestra en el link) está bloqueado.


6) "FALLING FOR THE FIRST TIME" - Barenaked Ladies
"Falling" aquí se usa para abreviar "Falling in Love". No significa "cayendo". Pero, al parecer, algunos temblorosos ejecutivos no se contentaron en condenar únicamente por el título, sino por la primera palabra.


7) "SMOKIN'" - Boston
Un clásico del rock. Originalmente era el lado B de "More than a Feeling". Ahora bien, con el mismo criterio deberían haber recomendado quitar de la programación todo lo relacionado con el sustantivo humo, por ejemplo, "Smoke on the Water"... o todas las canciones de Smokey Robinson. En el tema no hay nada que mencione a un incendio. Desconcertante.


8) "MY CITY WAS GONE" - The Pretenders
Es un extracto del album "Learning to Crawl". Ojalá hubiera un video en vivo con la canción completa (solo he podido encontrar extractos), para colocárselo delante a los lores del conglomerado e instruirlos. La letra se refiere a la urbanización masiva ("But my pretty countryside / had been paved down the middle"), no a una destrucción física de cualquier especie.


9) "YOU DROPPED A BOMB ON ME" - The Gap Band
Bueno, este clásico del funk ya estaba condenado de antemano, es decir desde que cayó en oídos de los empresarios texanos. Después de todo, la frasecita del título se repite como cincuenta veces.


10) "DUST IN THE WIND" - Kansas
Es por selecciones como esta que uno se va dando cuenta que la dichosa lista, a medida que avanza, se va haciendo cada vez más descabellada. Resulta difícil para cualquier audiófilo expresar una opinión libre de emociones encontradas. Qué modo de catalogar a una de mis canciones favoritas de todos los tiempos...


11) "IN THE AIR TONIGHT" - Phil Collins
Parece que la estrofa "I can feel it / coming in the air tonight" fue demasiado para las pesadillas de los ejecutivos de Clear Channel. Para mí, la inclusión de este tema no es más que una bufonada similar a la "recomendación" contra Elton John.


12) "AMERICA" - Neil Diamond
La secuencia inicial del film "The Jazz Singer" tampoco fue del agrado de cierta gente que debe estar saltando de alegría con la ley de Arizona. La línea "They're coming to America", que se repite varias veces, se refiere a los inmigrantes. Típica actitud de tea party.


13) "JOHNNY ANGEL" - Shelley Fabares
Parece que aquí alguien afectado por la afasia de Wernicke malinterpretó las líneas: "I'm in Heaven, I've been carried away...". O bien no tiene ni la más remota idea de lo que significaban las melodiosas gomitas musicales de una época glorificadora de la pureza. Para llorar.


14) "I FEEL THE EARTH MOVE" - Carole King
Esta sí fue el colmo. Carole King baneada por "inapropiada". Pero apuesto que Tone Loc y Eminem fueron dejados en circulación. De la noche a la mañana, el ángel musical de Manhattan se transformó en chica mala por obra y gracia de algún desubicado.


15) "HE AIN'T HEAVY, HE'S MY BROTHER" - The Hollies
Esta canción nada tiene que ver con violencia, tragedias, aviones o extranjeros. Nada. Las "discutibles" líneas que provocaron su inclusión son: "If I'm laden at all / I'm laden with sadness". Qué bárbaros.


16) RAGE AGAINST THE MACHINE: Todas las canciones de Rage Against the Machine.
Así de plano. "All songs by Rage Against the Machine", pusieron, sin anestesia. Y sin neuronas. Que no digan que las inclinaciones políticas de este grupo no tuvieron nada que ver.

Y lo anterior no constituye más que la punta del iceberg.
Resumiendo: Hasta para rendir tributo hay límites, señores.

Imagen tomada de aquí: http://www.panoramio.com/photo/1658430